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viernes, 23 de febrero de 2007

Secretos del orgasmo femenino



Durante muchos años, en la literatura erótica se han encontrado múltiples y constantes referencias a que en el punto máximo de la satisfacción sexual la mujer expulsaba abundantes cantidades de liquido o "jugos" orgásmicos. Ésta era una creencia generalizada.

Igualmente, pero de otra fuente, el psicoanálisis creado por Sigmund Freud nos enseñó que existen en la mujer dos tipos de orgasmo, uno que se origina por la estimulación del Clítoris y otro que proviene de la vagina; estableciendo que el segundo era el "sano" o "adecuado".

Respecto a la expulsión de líquido durante el orgasmo, los primeros estudiosos de la Sexología y los Ginecólogos negaron este hecho durante mucho tiempo.

¿Y cuál es la realidad de estas dos situaciones a la luz del conocimiento objetivo?

En cuanto a la posibilidad de que la mujer expulse líquido durante el orgasmo es necesario hacer algunas precisiones previas: de hecho sabemos que la respuesta de cualquier mujer que se encuentra excitada es la lubricación vaginal. Es decir que, al igual que en el hombre se provoca la erección, en la vagina de la mujer se produce una sustancia líquida viscosa cuyo origen y mecanismo real de producción no se conoce bien. Esta lubricación es mayor mientras mayor sea el grado de excitación y no existen evidencias de que durante el orgasmo la lubricación aumente importantemente.

Sin embargo, al inicio de este siglo un Ginecólogo de apellido Graffenberg describió una zona en la cara anterior de la vagina, a pocos centímetros de la entrada, que al ser estimulada provocaba sensaciones muy intensas en la mujer y con frecuencia referían una sensación como de deseo de orinar. A esta zona se le conoce como Punto de Graffenberg o Punto G.

Posteriormente en el año de 1978 otros autores demostraron la existencia de una glándula prostática en la mujer. De hecho durante mucho tiempo se pensó que sólo el hombre tenía próstata siendo ésta responsable de la producción del líquido que junto con los espermatozoides constituye el semen. Lo interesante es que la "próstata femenina" no es como en el hombre una glándula compacta, en ella se encuentra como una gran cantidad de cúmulos de células que rodean a la uretra, es decir al "tubo" que conduce la orina al exterior y cuya desembocadura está en la vulva un poco por delante del orificio vaginal.

La vinculación entre el punto G y la "próstata femenina" estriba en el hecho de que en cierto número de mujeres cuando hay estimulación del punto G, se produce expulsión de un líquido por la uretra y muchas veces esto coincide con el orgasmo. A esto se le llama hoy en día como eyaculación femenina. El problema estriba en que muchas mujeres a las que les sucede esto y a sus parejas, les incomoda pero principalmente por que se suele pensar que la mujer "se orinó". Recientemente los autores de un estupendo libro, que enfáticamente recomiendo a nuestros lectores y lectoras, Laddas, Whipple y Perry, han demostrado que el líquido que expulsa la mujer bajo estas circunstancias tiene una composición química totalmente diferente a la orina y que se acerca más a la del líquido prostático. El libro se titula "El Punto G" y está editado por Grijalbo.

Es importante señalar que no todas las mujeres presentan eyaculación y que tampoco todas sienten lo descrito ante la estimulación del punto G, sin embargo es útil que muchas de ellas que sí lo presentan no consideren, ni sus parejas tampoco, que se trata de algo "enfermo" o que deba corregirse. En mi experiencia clínica me ha tocado ver con cierta frecuencia a mujeres y parejas muy atormentadas por esta situación, cuando en realidad puede ser una aventura más para el enriquecimiento de la vida sexual.

En cuanto a los famosos orgasmos "vaginales y clitorídeos", la concepción de que unos son "mejores" que otros también ha hecho sufrir y angustiarse a muchas mujeres. Hoy en día se sabe que no tenemos por qué considerar a un tipo de orgasmo como más o menos sano. La realidad es que, por un lado el origen de un orgasmo, sea por estimulación del clítoris, de la vagina, del punto G, de los pechos o de las orejas puede hacer que la mujer lo sienta diferente pero mientras sea satisfactorio no existe conflicto alguno. Mas aún las investigaciones recientes y los testimonios de mujeres revelan que existen múltiples sensaciones orgásmicas en ellas; que no sólo influye el sitio estimulado sino que también van a influir el tipo de orgasmo situaciones circundantes como puede ser el momento, la pareja, la música, etc.

No existen pues "zonas erógenas" estandarizadas para las mujeres o los hombres. Si algo no debe considerarse como estático e inamovible es la sexualidad, la que por su inmensa variabilidad es constantemente cambiante y por ello se convierte en una de las más maravillosas e increíbles fuentes de satisfacción, placer y desarrollo personal.

1 comentario:

Byron dijo...

bueno yo he visto que en las pelis xxx las mujeres se hacen a chorros en los orgasmos... ¿por qúe pasa eso?